Tiempo después se lo pedí a través de un programa de radio y compartí esa sensación con miles más. Ahora lo comparto con ustedes. Y viene con yapa.
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Y ahora disfruten de la intro que ya no se pasa en las repeticiones del rey de las pistas!
Tipo raro el Gordo. Popular, muy popular. Pero raro. Dicen que no era buen tipo. Muy reservado. Vicioso. En el teatro tenía el camarín en el escenario, al costado, entre cajas. El desfile de vedetongas era constante. Un petesburgo antes de salir, otro durante y así todas las noches.
El padre de más de uno. Ningún Batman ni nada, éste es el primero. Con astucia y destreza, nada más. Con eso bastaba para darle su merecido al villano de turno. Simpleza absoluta en su indumentaria, todo de negro, con una capa que al cabalgar reflejaba la luna californiana y un antifáz, sólo eso.
Basicamente era una copia de la "Hum®" pero con el staff que acompañaba al "ruso" en "Semana 9", un programa que tenía a la tarde, extractos de los guiones de tv, fotos de los personajes y notas y chistes gráficos. Este Nº 1 lo compré el día que salió y me acuerdo que si bien estaba bueno tener en gráfica a los personajes de la tele, y de un éxito tan importante, no me cerraba que fuera un copia menor de la Hum®r.
Y agrego una perlita.
Éste Marcelo Gantman que en el staff figuraba como cadete del "ruso", será el mismo que secundó tanto tiempo a Marito "por diez mangos vendo a mi vieja" Pergolini?
"Vo' no so' mi padre pa' pegarme!!!" le gritaba el "sopre" al Mingo. Claro, el "repostero" no le tenía mucha paciencia al fotógrafo que siempre rompía algo. Todavía me acuerdo cuando le hicieron la interviús a Travolta. Y a Plácido Domingo. El final era siempre el mismo, terminaban destrozando el living del entrevistado.
Bueno, esta es la prueba de lo boludizante que puede ser el fútbol. Se ganó el mundial y a la plaza a vitorear al milico de turno. Estamos de acuerdo en que las desapariciones, las torturas y demás no se publicaban ni salian en los noticieros. Que la mayoría no sabía un carajo.
Ahora, había algo que era evidente. Ese señor de uniforme no era alguien elegido en elecciones democráticas. El golpe se publicó en la tapa de todos los diarios. "Junta militar" se llamaba. O sea, no había dudas de que estábamos ante un gobierno de facto.
Pero así y todo el imbecilaje llenó la plaza, pero de verdad; o sea, gente hasta el fondo, en las escalinatas del Nación, en las diagonales, o sea: LLENA.
Y por qué el boludo argentino llenó la plaza y gritó "Videla Corazón"? Por que se ganó un campeonato de fútbol.
El deporte de caballeros jugado por bestias lo permite todo. Que Julio Grondona siga en la AFA desde aquellos años, sobreviviendo a cuanto gobierno pasó por el país. Que los mayores delitos, fraudes y crímenes se cometan bajo el amparo de un deporte popular y que por tal, todo se le perdone.
Estas imágenes son también la prueba de que la historia de este país es algo muy complejo. Hay mucho pelotudo que se compra la versión que le vende cualquier gil, o hijo de puta, y entonces "todos eran fachos".
Si yo fuera entrevistado por alguien para un documental sobre esa época y el reportero pretendiera obtener algún testimonio escabroso sobre aquellos días, conmigo se jode.
Porque para mi, en mi infancia, y para mi familia nada politizada la vida siguió con normalidad. Iba a la escuela, me compraban la anteojito todos los jueves, tomaba la leche y miraba la tele. Y no era el único, todos mis compañeros de escuela hacían lo mismo, los amigos de la cuadra. Obviamente entre los adultos conversarían del tema, por ahí alguien conocía a alguno que estaba "en la joda". Pero más allá de las anécdotas de los hermanos mayores que dos por tres caían en cana por el pelo, por la pilcha, porque sí, no pasaba de eso, de la anécdota. De salir a bailar y terminar con el camión de culata.
Por eso yo no puedo decir nada. La pasé bárbaro. No voy a mentir sobre mi propia vida y mis recuerdos. Más de grande me enteré de lo que pasó. Pero el festejo por el mundial, las figuritas de Mundialito que regalaban en Bonafide, el muñeco, las monedas de colección, la marcha que ponían a la salida de la escuela mientras duraba el campeonato. Todo eso pasó y lo vivimos millones de argentinos.
Hoy se reflotó el tema y se intenta señalar a los jugadores, al técnico y la mar en coche. Y para seguir con el marketing de los derechos humanos que a algunos tanto les rinde, organizaron un partido para el fin de semana, a modo de desagravio o vaya uno a saber para qué carajo.
Estaría bueno que si aparecen las impresentables de Hebe de Bonafini o Estela de Carlotto, que ultimamente abre la heladera y posa para la foto, se acuerden estas buenas señoras de preguntarle a los inútiles funcionarios de turno ¿EN DONDE CARAJO ESTÁ JULIO LÓPEZ?

Nosotros ocuparemos las plazas de nuestros barrios, de nuestros pueblos, nuestras esquinas, nuestras calles. Ahí sí, si tienen huevos que vengan, pero van a jugar de visitantes.
Acá expongo una prueba de lo grosso que fue más allá de nuestras fronteras el gran Pepe Biondi, aún antes de llegar a nuestro país para darnos el fantástico "Viendo a Biondi". Alguna vez la puse en un compilete, así como al pasar, pero ahora va mejor.
Igual que este aviso. Sabían ustedes que el programa iba en vivo?. Se ensayaba toda la semana, aún el mismo día viernes, para luego ir en vivo, con público en el estudio y sólo dos cámaras.
Acá en Argentina nunca se mostraba sin sombrero o peluquín. Pero no por coquetería, de hecho en centro américa lucía su calva con absoluta naturalidad, pero acá lo evitaba nada más que por no decepcionar a los chicos, ya que la pelada le aportaba una seriedad que no hubiera sido bien recibida por sus fans. Y yo no voy a romper esa magia.
Los mediodías eran una fiesta. "El Show de Los Tres Chiflados" y después "Viendo a Biondi". Una fórmula para el éxito que luego se repitió en los ochentas y también a inicios de los noventas; en tándem eran indestructibles.
Uno, que era chico, tenía más preguntas que respuestas acerca de esos tipos que aparecían en la pantalla. Cuando habían nacido? Estaban vivos todavía? Era cierto lo que se decía? Biondi era pelado?
Era raro ver algo tan "atemporal". Es por eso, sin dudas, que pueden seguir siendo disfrutados. El humor requiere de una mínima capacidad de identificación para ser efectivo. El contexto de los sketches, su contenido, son eternos. Los chistes simples, ingeniosos más los personajes bien característicos, daban como resultado la risa, la carcajada. La alegría.
Para mi eran lo mismo. Eran tíos que me hacían pasar un buen rato. Me divertían con lo mejor que tenían, Con los años, más mi curiosidad, llegó el conocimiento.
Saber lo que dejaron en el camino por hacer su trabajo. por hacer lo que amaban, cumplir con sus sueños, llegar al público, dando lo que tenían, ni más ni menos.
Hoy el trabajo de Biondi, los chiflados y tantos otros es revalorizado por mi en una época de búsqueda de éxito fácil, sin talento, ni auténtica entrega.
Estos tipos dieron, literalmente, su vida por darnos alegría. Yo lo menos que puedo hacer en su honor es verlos y reirme con sus gracias. Y darles las mías.

Me acuerdo que en los 70 era común ver a la mañana o a la tarde los cortos de El gordo y el Flaco, o los de Chaplin, que me acuerdo los presentaba Mercedes Carreras.
A la mañana hay que arrancar con todo. Qué mejor que con una sonrisa. O mejor, con alguna carcajada. En 1980 me despertaba con una radio abajo de la almohada, escuchando "La Máquina de Contar". En ese año iba por Radio El Mundo, después llegaba Minguito aunque recuerdo que hubo un año que había un programa que tenía nada menos que a Pepe Iglesias, el "zorro".