Ni el encapotado ni el joven mantequilla impedirán que sea presidente!
VOTEN A UN PINGÜINO AUTÉNTICO!
Weeeeeekkkkkkkkkkkkkkkkkkkk!
A los 90 años el gran Délfor sigue trabajando y hace unos pocos días presentó su autobiografía no autorizada.
En la primera vemos al genial Pepe Biondi, entre Zulma Faiad y Délfor. En la que sigue verán a un señor muy prolijamente peinado pero que hizo su carrera con el flequillo para adelante. En el otro extremo, al lado de Délfor, ven de perfil a un señor bajito pero que si te agarraba te aplicaba el cortito y te dejaba la oreja zumbando.
Y para compensar el tiempo que los tuve abandonados, les dejo unos minutos del programa radial "La Revista Dislocada". Disfutenlón! Que esto no lo encuentran en cualquier lado...pst
Luego vendrían las "Cerdos & Peces", "Rock & Pop", "Música Total" y otras que también afanaban notas de las revistas brasileñas y españolas.
Esta no es la salchicha sino un simpático silbato que habrá definido la sexualidad de más un niño y que fue regalado en una edición de la revista Anteojito, estimo que en el año 79, si mal no recuerdo.
Este año se estrenó la película de los mercenarios que antes se veían en dibujitos. La verdad es que en la puta vida vi un capítulo de "G.I. Joe". No me gustaba la animación, que era hiper berreta como la de Transformers. Sin embargo sumó bocha de fanáticos carentes de buen gusto que se hacen pichí con las pelis que se están haciendo ahora. Supongo que la curiosidad me llevó a comprar esta caja de chicles que sobrevivió 23 años, con chicles y todo. No, ni se me ocurrió probar uno, pero sí les digo que todavía tienen ese olor a tutti frutti artificial y característco. Se ve que le ponían bastante...
Pretender tener un libro firmado por su autor cuando el autor ya no está entre nosotros, es un problema. Sin embargo siempre hay un plan B. Es el que puse en marcha tres años atrás cuando supe que compartiría un espacio con Juan Carlos Mareco. "Pinocho" ha sido un constante agradecido y promotor de la obra de Arthur García Nuñez, mejor conocido como Wimpi. De hecho fue éste quien bautizó a Mareco con el seudónimo de "Pinocho" para que su familia no se enterara de que el joven trabajaba en radio.